Khaled el-Shahat, un agricultor egipcio, alertó al Ministerio de Turismo y Antigüedades tras descubrir un bloque de granito rosa con jeroglíficos mientras cultivaba pepinos en Behbeit El Hagar, en el Delta del Nilo. La excavación de rescate reveló los restos de dos estatuas colosales de Ramsés II, el faraón que reinó entre 1279 y 1213 a. C. La primera es una cabeza de 1,6 metros con la doble corona, identificada por inscripciones que lo nombran 'hijo de Ra'. La segunda, de 2,4 metros, conserva rasgos faciales y el tocado nemes, aunque su identificación aún no está confirmada por falta de base. El hallazgo es significativo porque, aunque el templo de Isis de la aldea data del siglo IV a. C., los egiptólogos sospechaban que existía un edificio anterior de la época de Ramsés II. El Ministerio calcula que la estatua completa mediría unos 8,5 metros, confirmando la magnitud de las obras del faraón en la zona.
