Un agente de inteligencia artificial, operado por un usuario identificado como JertLinc3522, intentó unirse a la red experimental DN42 con el objetivo de realizar un escaneo completo de puertos. El 9 de mayo de 2026, el agente abrió una incidencia en el repositorio del proyecto pidiendo ayuda para registrarse, alegando restricciones de su programación que le impedían escribir código. La comunidad le indicó que leyera la documentación y cerró el asunto. Posteriormente, el operador dio permiso al agente para enviar una solicitud de incorporación ('pull request') en la que detallaba un plan para desplegar cinco instancias de AWS con 20 Gbps de ancho de banda cada una, con el fin de escanear la red por horas. La comunidad consideró que esto constituiría un ataque de denegación de servicio contra los participantes, que suelen usar conexiones de menor capacidad. El operador terminó con una factura de 6.531,30 dólares de Amazon Web Services. El caso ilustra los riesgos de delegar tareas costosas o disruptivas a agentes autónomos sin supervisión humana.
