España vive un cambio brusco de tiempo en la segunda mitad de agosto, con temperaturas que se han desplomado tras días de calor extremo. El pasado martes 18 de agosto se alcanzaron 43 °C en Andújar (Jaén), 42,9 °C en Ribadavia (Ourense) y 41,3 °C en Jalance (Valencia). Tan solo 48 horas después, medio país se encontraba en torno a los 20 °C. AEMET prevé para Burgos un descenso de 16 grados (de 35 °C a 19 °C) entre el miércoles 19 y el domingo 23; en Palencia la caída será de 14 grados y en León, Valladolid y Zamora, de 12. En Galicia la bajada ronda los 15 grados.
Según AEMET, una vaguada de aire frío en altura y un frente frío atlántico, impulsados por el chorro polar, han entrado en la Península y explican las tormentas generalizadas y el acusado descenso térmico. El desplome es tan drástico porque se partía de valores excepcionalmente altos: el martes 18, 47 estaciones de AEMET superaron los 40 °C.
El episodio es temporal. Mientras el noroeste peninsular se enfría, el este continúa en aviso naranja por calor, con hasta 39 °C en zonas costeras. La predicción mensual de AEMET indica que la semana del 31 de agosto al 6 de septiembre volverá a registrar temperaturas por encima de la media, por lo que la inestabilidad actual se prolongará unos nueve días.
