El catedrático de Derecho del Trabajo de la Universitat de València Adrián Todolí sostiene que la sobrecarga laboral constituye una vulneración de derechos fundamentales, aunque no desemboque en un burnout. En una entrevista con elDiario.es, el jurista presenta su libro "La huida del trabajo: sobrecarga de trabajo, salud mental y derechos fundamentales" (Aranzadi La Ley, 2026) y advierte de que España registra niveles elevados de estrés y depresión linkedos al trabajo, con el 51% de los trabajadores aquejados de sobrecarga, según OSHA, y unas incapacidades temporales por salud mental casi triplicadas en los últimos ocho años.
Todolí propone abordar el problema con herramientas jurídicas y tecnológicas. A su juicio, la jornada de ocho horas resulta hoy insuficiente porque, tras una jornada intensa, el tiempo libre deja de estar realmente a disposición del trabajador. Sugiere establecer límites máximos de carga de trabajo, tanto físicos como mentales, posibilidad que la tecnología ya permite medir de forma individualizada, como ocurre con los pilotos de avión o, en Polonia, con los kilojulios consumidos en trabajos físicos.
El jurista descarta que abrir estos datos a las empresas implique riesgos de discriminación en despidos, dado que la Ley de Protección de Datos limita su uso a fines compatibles, y recuerda que las compañías ya utilizan la tecnología para expedientes de regulación. Asimismo, reclama al Gobierno que aproveche su capacidad de aprobar el reglamento de riesgos psicosociales para incluir la medición obligatoria de las cargas de trabajo, sin necesidad de modificar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
