En su última columna para acmqueue, el autor de la sección Bikeshed repasa dos asuntos candentes del software libre y de código abierto (FOSS): las revisiones de código asistidas por modelos de lenguaje y la verificación de edad.
Sobre la inteligencia artificial, sostiene que la moda de las herramientas LLM para auditoría de código sigue el patrón cíclico de cada nueva tecnología de calidad de software —del entusiasmo inicial al desencanto en pocas semanas— y compara la capacidad de los LLM para explorar árboles de búsqueda con la de los programas de ajedrez. Cuestiona además su viabilidad económica una vez explotada la burbuja actual, dada la dificultad de proteger por derechos de autor unos modelos entrenados invocando el «uso legítimo».
El segundo tema le parece más decisivo. Argumenta que la apuesta de los «tech bros» por cifrar todo el tráfico sin excepciones dejó a los estados sin más salida que regular, y que la verificación de edad obligatoria es solo el preludio de controles de identidad más amplios. Para que ese régimen funcione será imprescindible la integridad de software atestiguada criptográficamente, lo que obligará a firmar binarios y hará inviable el modelo tradicional del FOSS, en el que el usuario puede modificar y recompilar el código. El autor concluye que el FOSS tal como se conocía ha entrado en su etapa final.
