El Ministerio de Transportes ha confirmado la adjudicación a Adif AV para la construcción del tercer tramo de la línea de alta velocidad Burgos-Vitoria. La obra, que conectará Manzanos (Álava) con La Puebla de Arganzón (Burgos), tendrá una inversión de 241,6 millones de euros y una longitud de siete kilómetros. El principal desafío técnico radica en la necesidad de construir siete viaductos para salvar ríos, carreteras y vías de tren convencionales, lo que implica que el tren recorrerá 2,5 kilómetros sobre infraestructura elevada, representando el 35% del recorrido total de este segmento.
El viaducto más complejo, de más de un kilómetro de longitud, salvará el río Zadorra, la línea de ferrocarril Madrid-Hendaya, la carretera N-1 y la autovía A-1. Este tramo es el quinto de los siete que componen la conexión con la red vasca, de los cuales cuatro ya están en construcción, contratados o en licitación, sumando 54,8 kilómetros. Aunque el Ministerio estima que la línea estará operativa en cuatro o cinco años, el proyecto enfrenta retrasos significativos, como la ampliación de plazos en Piérnagas debido a la inestabilidad del terreno, lo que ha retrasado la ejecución prevista en más de un año.
