Adafruit ha presentado el USB Type C CC Resistor Fixer, una pequeña placa de 24,8 × 14,0 × 3,4 mm y 1,3 g pensada para corregir un defecto habitual en dispositivos con puerto USB-C: la ausencia de las dos resistencias de 5,1 kΩ en las líneas CC que exige la especificación para que un puerto detecte correctamente a un compañero de tipo C y permita la carga y la transferencia de datos a 5 V. Sin esos componentes, el dispositivo puede no recibir energía al conectarlo a determinados puertos, un fallo que, según la propia compañía, responde a que algunos diseñadores ahorran céntimos o simplemente olvidan incluir esos componentes.
La placa se intercala en el cable o en el puerto mal diseñado: deja pasar los pines de datos D+ y D-, la línea Vbus y la masa, y añade en el lado del puerto las dos resistencias de 5,1 kΩ junto a un LED que indica que hay alimentación correcta. El producto, disponible en tres tramos de precio por volumen (4,50 dólares para 1-9 unidades, 4,05 entre 10 y 99, y 3,60 a partir de 100), es una colaboración entre el conector USB hembra sunken y el breakout de clavija USB de la marca.
Adafruit aclara que se trata únicamente de una solución para carga y sincronización: al no incluir los pines laterales ni las líneas de alta velocidad, no sirve para protocolos especiales. La propia empresa confía en poder dejar de fabricarlo «cuanto antes», ya que su utilidad solo persiste mientras sigan aparezcan dispositivos que omitan unas resistencias obligatorias.
