Samuel Tunick, residente de Atlanta y miembro del colectivo Defend the Atlanta Forest, se enfrenta a cargos federales después de que, a su regreso a Estados Unidos a principios de 2025, un agente de aduanas le exigiera acceso a su teléfono Pixel. El dispositivo funcionaba con GrapheneOS, una versión alternativa de Android orientada a la privacidad que incluye una función de código de emergencia capaz de borrar todo el contenido del terminal. Tunick optó por activar esa función en lugar de desbloquear el teléfono, por lo que ahora se le imputa un delito grave.
Según informa The Guardian, durante la primera audiencia del caso, celebrada la semana pasada, los fiscales sostienen que Tunick fue sometido a un interrogatorio secundario rutinario en el que los agentes buscaban "cualquier cosa prohibida". La defensa alega que su cliente fue seleccionado por su activismo contra la construcción del enorme centro de entrenamiento policial conocido como Cop City y que ya figuraba en una lista de vigilancia por "sospecha de actividades terroristas", según correos electrónicos internos de CBP. Durante el interrogatorio, los agentes le pidieron que desbloqueara el móvil para buscar pruebas de abuso sexual infantil, y amenazaron con confiscarlo si se negaba. Tunick asegura que nunca fue informado de sus derechos y que sus peticiones de asistencia letrada fueron denegadas. El sistema GrapheneOS, compatible únicamente con teléfonos Google Pixel a partir del modelo 6, incorpora mecanismos como protección de memoria, reinicio automático y el citado código de emergencia.
