Acoso escolar: claves para detectarlo a tiempo y actuar, según un experto

Fuentes: Cómo detectar y cómo responder si tu hijo padece acoso escolar, según un experto: "El principal predictor de daño es el tiempo"T2

El acoso escolar rara vez se manifiesta con signos físicos evidentes; en la mayoría de los casos, solo una mirada atenta y una comunicación fluida con el menor permiten detectarlo antes de que el daño se cronifique. Enrique Pérez-Carrillo, presidente de la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE), señala que el factor que mejor predice la gravedad del daño es el tiempo transcurrido hasta la detección temprana.

La primera fase de alerta es la somatización, una ansiedad anticipatoria que provoca cambios bruscos de personalidad: un niño introvertido puede volverse disruptivo, uno extrovertido empezar a aislarse, y es habitual que aparezcan excusas para evitar ir al colegio, cefaleas, problemas estomacales, pesadillas o una caída del rendimiento académico. También son frecuentes las explosiones de ira en casa, único espacio percibido como seguro. Si la situación se prolonga, el menor puede entrar en una segunda fase de rendición, con estrés postraumático, autolesiones o ideación suicida. Pérez-Carrillo basa su aviso en la experiencia de AEPAE con 9.000 víctimas severas.

El experto aclara que no hace falta demostrar intencionalidad ni un desequilibrio de poder visible para hablar de acoso: basta con un maltrato reiterado entre iguales que ocurra tres o más veces. Frente a la sospecha, recomienda propiciar conversaciones cotidianas con el menor, utilizar el test gratuito y anónimo de la web de AEPAE y, si se confirma, redactar una cronología de hechos para presentarla al centro educativo y solicitar la apertura del protocolo oficial.