El médico y epidemiólogo Abdul El-Sayed, candidato a las primarias demócratas por un escaño en el Senado de Míchigan, hace de la crisis de salud pública el eje central de su campaña. Su estado concentra la mayor carga: humo de incendios forestales canadiares y el mayor número de casos de ciclosporiasis del país, una infección intestinal ligada a productos frescos contaminados. El-Sayed vincula ambos brotes con los recortes llevados a cabo por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), que desmanteló el laboratorio federal encargado de analizar los brotes de ciclosporiasis.
El candidato recibió el respaldo público de figuras progresistas como Bernie Sanders, Alexandria Ocasio-Cortez y Elizabeth Warren, que resaltaron su perfil técnico y su lucha contra los intereses corporativos. En una entrevista con WIRED, El-Sayed defiende una agenda que combina inversión en infraestructura sanitaria, transición energética y limitación del gasto corporativo en política. También aborda la oposición local a las energías renovables en Míchigan —el estado con más ordenanzas anti-eólica y anti-solar del país— y la dificultad de conectar los problemas sistémicos con las preocupaciones cotidianas del votante, desde el coste del alquiler hasta las tarifas eléctricas. Sobre el Congreso, critica el bloqueo bipartidista, incluida la propuesta republicana de sancionar a Canadá por el humo de los incendios.
