ABC presentó ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos su oposición formal a la exigencia de renovar de manera anticipada las licencias de ocho de sus estaciones de televisión, una medida que la cadena calificó de "extraordinaria y sin precedentes" y con la que denunció una represalia del Gobierno contra la libertad de prensa.
En un documento entregado a la FCC, ABC sostiene que el organismo lleva "18 meses buscando algún pretexto para revocar las licencias" de las estaciones, todas propiedad de la cadena, y que la verdadera motivación es el rechazo de la Administración a los contenidos y puntos de vista difundidos en los programas de la red. La compañía advirtió de que la persecución constituye una señal para todo el sector audiovisual: "Acomódese a la visión de la Administración sobre cómo debe ser la cobertura informativa o asuma las consecuencias".
La orden de renovación anticipada, dictada en abril por la FCC, se produjo en el marco de una investigación por posibles incumplimientos legales y normativos, incluyendo la prohibición de discriminación, en referencia a los programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) de ABC y su matriz Disney. El expediente ha recibido más de 153.000 comentarios públicos, entre ellos los de un grupo bipartidista de antiguos presidentes de la FCC, que calificaron la medida como parte de una "campaña para castigar el discurso que no gusta a la Administración Trump".
El presidente de la FCC, el republicano Brendan Carr, ha dirigido otras acciones contra ABC, como amenazas sobre las licencias tras un comentario del presentador Jimmy Kimmel después del asesinato del activista conservador Charlie Kirk y un intento de sancionar al programa "The View" por entrevistar a un candidato demócrata. Algunas de estas medidas han sido criticadas incluso por aliados del Gobierno, como el senador Ted Cruz, que comparó a Carr con un "mafioso". La FCC declinó pronunciarse sobre la petición de ABC.
