El fundador de Box, Aaron Levie, ha acuñado el término 'psicosis por la IA' para describir la creencia de que los directivos tecnológicos están sobreestimando las capacidades de la Inteligencia Artificial debido a su distancia de las tareas operativas. Levie argumenta que los CEOs, al probar prototipos de IA, asumen erróneamente que los agentes pueden realizar trabajos complejos sin supervisión, ignorando la necesidad de revisar código y corregir errores. Este fenómeno se observa en un contexto de recortes masivos en la industria tecnológica, con más de 115.000 despidos registrados en los primeros cinco meses de 2026, muchos atribuidos a la promesa de eficiencia por IA. Ejemplos como Zeb Evans, de ClickUp, que redujo su plantilla en un 22% tras implementar miles de agentes, ilustran esta tendencia. Sin embargo, estudios de la Universidad de Berkeley, el NBER y el MIT sugieren que la relación entre la adopción de IA y el aumento de la productividad es débil o inexistente. Los expertos advierten que si los líderes no comprenden las limitaciones actuales de la tecnología, el resultado será caos organizacional.
Aaron Levie acuña 'psicosis por la IA' para criticar a directivos
